Existen muy buenas razones para comprar una casa y éstas pueden ser
desde puramente personales hasta muy prácticas.
Un lugar propio: "Su casa es su castillo", así dicen. Quizá
ya usted esté listo para sentar su hogar en su comunidad, quiere pertenecer
a ella y sentirse dueño de su casa.
Incentivo Financiero: Para mucha gente, el ser dueños de
su propia casa es primordialmente un incentivo financiero. Ser dueño
de su propia casa puede ser una inversión de primera clase por las
siguientes razones:
Cuando usted compra su casa, sus pagos mensuales de hipoteca
pueden servirles como plan de ahorro programado. A través del
tiempo, usted acumula gradualmente lo que se llama "equity" o
la ganancia equitativa sobre el valor de la propiedad.
Esta ganancia equitativa es como tener una cuenta de ahorros
en el banco y siempre estará allí para cuando lo necesite.
Los dueños de casa reciben reembolsos del gobierno federal y
en algunos casos del gobierno estatal, cosa que no ocurre a los
que rentan sus viviendas.